En este escenario, la idea de que el gobierno bolivariano se convierta en el nuevo administrador de las petroleras gringas se nos aparece como una imagen bizarra, como el más triste final de lo que alguna vez fue un sueño revolucionario.
En este escenario, la idea de que el gobierno bolivariano se convierta en el nuevo administrador de las petroleras gringas se nos aparece como una imagen bizarra, como el más triste final de lo que alguna vez fue un sueño revolucionario.
El desafío del pueblo palestino tiene su contrapartida en la determinación de Israel de intensificar la ocupación, la segregación y el sufrimiento –aunque se ralentice el exterminio– sin ofrecer ninguna salida política. El objetivo es doblegar la resistencia a su proyecto colonial y convencer al resto del mundo de que no hay alternativa a la disyuntiva que plantea (expulsión o exterminio). Pero sí la hay.
Palestina funciona como un microcosmos que condensa las tendencias globales de destrucción, donde el ecocidio y el genocidio operan en una relación dialéctica, especialmente visible en cómo la extrema derecha mundial abraza simultáneamente el sionismo y los combustibles fósiles.
La inmigración a Europa pone en crisis el acuerdo neocolonial. No solo «reimporta» las contradicciones que el capital había exportado, sino que también pone en peligro la división de la clase obrera mundial, piedra angular del pacto neocolonial.
Dos años de gobierno libertario han llevado a Argentina al borde del colapso. Con el desempleo real en 23%, escándalos de corrupción y el dólar disparado, Milei viaja a EEUU para negociar un rescate de 20.000 millones que podría costar la soberanía sobre recursos estratégicos.
Italia vive movilizaciones históricas: huelgas generales, puertos bloqueados, universidades ocupadas. En estas acciones, que se piensan como una manera de interrumpir el genocidio, emerge una nueva generación de jóvenes politizada por la situación en Gaza.
Entrevista a José Nivoi, estibador y sindicalista miembro del Colectivo Autónomo de Trabajadores Portuarios de Génova (CALP), que lleva adelante una experiencia de organización de los trabajadores portuarios de Europa y el Mediterráneo en su compromiso por no participar del transporte de armas.
Cuando la furia lumpen y proletaria dirigió su violencia contra la represión estatal y la propiedad privada: una historia de los disturbios contra la persecución de migrantes en la era Trump.
Michael Hardt y Sandro Mezzadra debaten sobre las transformaciones de las relaciones de poder mundiales y el creciente movimiento internacionalista de liberación.
Los judíos fueron el objeto principal de las categorías “universales” de la exclusión etnocéntrica europea hasta que fueron incorporados, a través del sionismo, al proyecto colonial: hasta que -digamos- se “europeizaron” a través del crimen.
La visión del islam político como bloque homogéneo invisibiliza su componente emancipadora, reproduciendo así el discurso dominante que considera todas las reivindicaciones del islam como inevitablemente reaccionarias.
El acontecimiento más relevante de la gran renuncia se esconde detrás de la imponente caída de la natalidad global, que en la última década se ha vuelto a acelerar.
Para entender la verdadera significación política del nuevo presidente norteamericano se analizan aquí los principales elementos que articularán la propuesta trumpiana: la guerra cultural, la guerra comercial y la que se está produciendo por el control del aparato de estado norteamericano.
Se trata de comprender a fondo las condiciones bajo las cuales una oligarquía occidental acompañada de publicistas se apodera de la crisis desde arriba para imponer un orden por medios violentos.
El viraje de Mark Zuckerberg hacia las posturas de la manosfera representa un punto de inflexión en la ‘batalla cultural’ y nos obliga a examinar los límites tácticos del feminismo neoliberal.
Hay dos escenarios posibles: o bien el Nuevo Frente Popular trata de gobernar aceptando renuncias y abre con ello la puerta al encumbramiento de Le Pen, o bien se escinde entre su ala reformista radical y su ala más abiertamente proestablishment.
Expulsión o muerte son las dos únicas opciones que Israel ofrece a la población palestina presente en los territorios que se va anexionando.
El declive de la industria automotriz alemana amenaza no solo la estabilidad de su economía nacional sino también el equilibrio económico europeo.
La gente que ha salido a manifestar no es solo la población de clase media de las grandes ciudades, sino, sobre todo, aquella que habita en los barrios populares y en los pueblos más pobres del interior
El Nuevo Frente Popular, una coalición creada contrarreloj para concurrir a unas elecciones anticipadas no es el tipo de organización política con capacidad para materializar una estrategia que atienda a las fracturas sociales y articule soluciones para superarlas.
Las fuerzas armadas se han convertido en la piedra angular de un sistema de gobierno que opera en un escenario político profundamente descompuesto a nivel estatal, y que tiene como correlato un tejido social debilitado
Todo el tiempo que perdamos en el relato del eterno retorno del fascismo será en detrimento de la construcción de una nueva posición política que apueste por la apertura de fronteras, la desmercantilización y la redistribución de la riqueza interna y externamente
No se necesita solo un movimiento estudiantil fuerte y en lucha, se necesita una movilización general que ponga la desobediencia civil en el centro: un movimiento contra la guerra y por el reparto de la riqueza. No es tiempo de cantar primaveras, sino de saber si el próximo invierno lo será para las clases dominantes o para los parias de este mundo.
Análisis sobre las consecuencias de la demanda de Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia y del derecho internacional como una herramienta clave de lucha cuando las vías políticas están cerradas.
Este texto analiza la guerra de Gaza partiendo de la situación de violencia y opresión de los palestinos bajo la ocupación israelí, pero también de la propias protestas israelíes contra el gobierno de Netanyahu. Concluye con una crítica al sionismo, la naturaleza colonial de Israel, y la necesidad de una solución que pase por un único estado radicalmente democrático.