Ayuso o el proyecto político de los liberales madrileños

por | May 12, 2026 | Cuadernos de estrategia

De Aguirre a Ayuso, treinta años de rebajas fiscales, privatización y expansión urbana han forjado una hegemonía neoliberal que la izquierda madrileña no consigue quebrar. ¿Qué sostiene este modelo y dónde están sus grietas?

En un tiempo publicaremos el contenido el Cuaderno en abierto. Mientras, si quieres recibirlo en casa suscríbete y te mandamos los dos últimos como regalo de bienvenida –y después los sucesivos–.

Elaboramos estos materiales gracias a grupos de investigación autónomos y los discutimos en cursos y sesiones con colectivos. Gracias por hacerlo posible!


Os dejamos con un resumen:

El PP gobierna la Comunidad de Madrid desde hace treinta años. Detrás de este dominio se encuentra un proyecto político con una genealogía precisa, cuyas raíces se hunden en los gobiernos de Aznar y Aguirre, y que Ayuso ha sabido renovar con una operación cultural propia. ¿Cómo está construida la arquitectura de esa hegemonía? ¿Qué la sostiene?

El análisis recorre las cuatro columnas del modelo liberal madrileño: la política fiscal regresiva —96 rebajas de impuestos desde 2003—, la privatización de los servicios públicos de salud y educación mediante el principio de «libertad de elección», la expansión territorial desregulada que ha alimentado ciclos inmobiliarios sucesivos y la construcción de una red clientelar tan vasta como la propia administración. También se explican aquí los mecanismos de integración diferencial que explican la adhesión de amplias capas sociales al modelo. En este sistema, cada estrato de renta accede a sus propios servicios —su educación, su sanidad, su barrio— y en el que la retórica meritocrática funciona como cemento ideológico transversal.

Lo más singular del fenómeno Ayuso es el «neocasticismo»: una renovación de la tradición liberal-conservadora que combina el programa económico heredado con una retórica popular, castiza e integradora —conectada con la onda cultural latina— capaz de desactivar tanto la amenaza identitaria de Vox como la crítica progresista. Frente al nativismo excluyente, Ayuso ha opuesto un discurso de Madrid como espacio de acogida y oportunidad; frente a la izquierda, ha expuesto que sus propuestas representan solo los intereses de una fracción de las clases medias, incapaz de movilizar a quienes más sufren las políticas de segregación. El artículo señala también las fisuras del modelo y plantea una pregunta incómoda: ¿sigue siendo centralismo o Madrid funciona ya como una ciudad-Estado global que impone su propio orden al resto del país?

Recibe nuestro boletín

* indicates required

Intuit Mailchimp


Bad Bunny en el Madrid global

El éxito de Bad Bunny, Karol G o Shakira en la capital revela la inserción de la ciudad en los circuitos globales de la música latina pero también la emergencia de una nueva realidad política donde la población de origen latinoamericano es ya una parte fundamental de la mayoría social madrileña.

Sánchez o la política como teatro de máscaras

Pedro Sánchez ha demostrado una sorprendente capacidad de reinvención estratégica en cada una de las crisis políticas que parecían ser su final. En este artículo se analizan las claves que le han permitido desempeñar el papel protagonista del progresismo resiliente en la gran obra de las guerras culturales que es la política representativa.

Bolivia al límite. Seis claves para leer este momento

Tras cinco semanas de escasez, bloqueos, muertos y una creciente crisis política, Bolivia atraviesa una confrontación que excede la continuidad o caída del presidente Rodrigo Paz. En disputa están los límites que los sectores populares intentan imponer a la gestión de la crisis económica y al poder de las élites.

Contribuye a publicar más reflexiones, suscríbete

Banner de suscripción

Otras publicaciones relacionadas

Introducción nº 5

Introducción nº 5

Este volumen analiza Madrid como laboratorio político de la globalización neoliberal: una ciudad convertida en máquina de crecimiento financiero-inmobiliario, atravesada por nuevas contradicciones sociales, la consolidación del movimiento de vivienda y el ascenso de la guerra cultural articulada por Ayuso y la derecha madrileña.