La explicación del imprevisto éxito de Sánchez es relativamente sencilla. El secreto descansa en la capacidad de El Perro para digerir lo que ha ido quedando de un 15M derrotado, institucionalizado y convertido en la llamada «nueva izquierda». Se trata de un típico proceso de inversión simétrica que hace a Sánchez tan grande como enorme se hace la derrota de este movimiento.