La acampada de Sol invita a evocar el 15M, pero quizá lo más interesante es lo que no se le parece. Tras décadas de desconfianza autónoma hacia las organizaciones fuertes, el sindicalismo de base plantea otra pregunta: cómo construir organizaciones de masas que podamos controlar y que sean capaces de representarnos cuando decidamos actuar juntas.