De los disturbios de París al resto del mundo, ¿es posible recomponer el cuerpo y el cerebro colectivos? El poder de la tecnología, de la inteligencia separada de su cuerpo, intoxica la mente y envenena el territorio. Solo un movimiento capaz de devolver a la inteligencia colectiva lo creado por ella podrá dar oxígeno a un cuerpo que se asfixia.