Ante la crisis de los centros sociales
Se propone repensar los centros sociales como infraestructuras porosas y transversales, que articulen vecindades insurgentes y luchas cotidianas más allá del edificio okupado. Su futuro depende de recomponerse como espacios comunes en lucha, no como refugios aislados: interfaces vivas capaces de amplificar conflictos urbanos y sostener nuevas formas de vida colectiva.
