Una defensa de la competitividad europea como «vía pragmática al ecosocialismo» implica apoyar el programa que va a ejecutar el capital y la derecha europea: ajustes salariales, privatización de las pensiones, políticas migratorias asesinas, la vuelta de la mili, la escalada bélica imperialista y regar de millones a empresas que no realizan ninguna transición energética. ¿Es esta la alianza incómoda que se plantea para la cual “no caben excusas ideológicas”?
